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L a P e d r @ d a

Chomsky: En EEUU sistema diseñado para evitar participación democrática

Chomsky: En EEUU sistema diseñado para evitar participación democrática

Cubadebate
2004-07-09


Grupo Reforma. México

Cómo lingüista, ¿cómo describiría hoy el Estado de la Unión en una palabra?

Inquietante. Pronto hay una elección que ilustra uno de los problemas del país. Vemos grandes diferencias si comparamos estos comicios con otros en países occidentales. Tomemos al segundo país más grande del hemisferio occidental, Brasil, que no hace mucho tuvo elecciones. El Presidente Lula da Silva fue llevado al poder por organizaciones masivas de trabajadores, trabajadores rurales, asociaciones profesionales, y eligieron a una persona que viene de esas mismas filas, un sindicalista metalúrgico que no tuvo casi educación formal, que atravesó barreras tremendas; una persona muy impresionante debo decir. Y un país donde hay muchas desigualdades, a diferencia de Estados Unidos.

Sin embargo, tuvieron éxito en llevar a una persona como Lula al poder; el que ahora no pueda hacer nada es otra cuestión. Pero fueron unas elecciones democráticas, en las que participó la mayoría del pueblo.

Ahora pasemos a noviembre del 2004 aquí. Tenemos dos hombres que buscan el poder, ambos provenientes de sectores ricos, con poder político. Ambos tuvieron una educación privilegiada, en la misma universidad, Yale, donde fueron miembros de la misma sociedad secreta, una sociedad secreta que entrena a los miembros de la élite para tomar posiciones de gran poder en este país y en el mundo. Y los intereses que representan son los mismos: firmas de inversión, farmacéuticas, aseguradoras y grandes corporaciones. Representan a una pequeña fracción de la población que tiene un poder económico sobrecogedor.

No hay grandes temas en discusión para estos comicios. Las elecciones estadounidenses son manejadas por las grandes agencias de relaciones públicas y quieren que en las elecciones la gente se concentre en cualidades, no en temas profundos como el sistema de salud, que es el problema más importante que tiene Estados Unidos hoy, pero está totalmente fuera de la agenda porque la industria farmacéutica y las aseguradoras no lo permitirán.

No importa que el 80 por ciento de la población quiera un seguro médico como tiene la gente en otros países desarrollados. Así que seguiremos estancados con el sistema médico más ineficiente del mundo, con costos mayores a los de cualquier otro país.

¿No ve una oportunidad de cambio entonces en las elecciones?

Sí, pero esto es lo que pasa hoy. La industria de las relaciones públicas entrena a los candidatos para proyectar cualidades con las que la gente se pueda identificar, como "soy un líder fuerte", o "soy una persona común", cosas así. Este es el panorama que tenemos en Estados Unidos: dos personas con el mismo pasado de riqueza y privilegios, la misma historia de élite, apoyado por las mismas instituciones y sin los temas importantes que sean discutidos. Esto es característico de la política estadounidense.

Pero por otra parte, Estados Unidos no es Luxemburgo, es el país más poderoso del mundo, con un presupuesto militar casi igual al del resto de los países combinados. Y es una nación que utiliza su poder agresivamente, no tiene mucha consideración por otros países.

Encima, Estados Unidos resulta ser una de las sociedades más fundamentalistamente religiosas del mundo. La proporción de la población que tiene creencias religiosas extremas es impresionante; la mitad de la población cree que el mundo fue creado hace 6 mil años, o cree en milagros. No creo que uno encontraría cifras así ni en Irán. Si todo esto pasara en Luxemburgo, no importaría mucho; pero cuando sucede en el país más poderoso y rico del mundo, tiene grandes consecuencias, e importa porque implica el declive de la democracia popular, los temas que le importan a la gente no son considerados en la arena electoral. Y la gente en el poder, que representa a intereses corporativos estrechos, está dispuesta a explotar cínicamente esta masiva base de extremismo.

Es un escenario muy pesimista...

No necesariamente, porque hay mucha gente que piensa progresivamente en estos temas. El problema es que en Estados Unidos hay básicamente un sistema unipartidista, el partido de los negocios, que tiene dos facciones, muy parecidas pero con algunas diferencias. Y esas diferencias importan en relación a las políticas que implemente. Esa será la elección que se realizará en los comicios, pero los intereses de la gente no estarán reflejados en la elección.

¿No es eso pesimismo?

Es pesimista con respecto a las elecciones.

¿Por qué la gente no es más crítica del sistema?

La gente es crítica. Existe una actitud popular muy crítica, como la que había durante la Presidencia de Reagan. Reagan fue un Presidente extremadamente impopular, no como se le quiere recordar hoy.

¿Hacia dónde va Estados Unidos entonces?

La pregunta es si Estados Unidos puede lograr una cultura democrática como tenía en el pasado. Y es mucho más fácil lograrlo nuevamente aquí que en un país como Brasil. Por eso soy optimista.

¿No cree que lo que Estados Unidos tiene ahora es una democracia?

Es una democracia formal. Tiene formas democráticas, pero no hay participación popular. Es lo que los politólogos llaman una poliarquía, un Gobierno de élite con ratificación pública. Pero el sistema está conscientemente diseñado para evitar la participación democrática.

La participación democrática es vista como un gran peligro por las élites y por una buena razón: si vemos las encuestas, donde se expresan las actitudes públicas, hay gran oposición a las políticas del Gobierno de élite, como sucede en el caso del seguro médico. Por lo tanto hay que marginalizar al público.

[...]

¿Nota en Estados Unidos un movimiento popular creciente contra el sistema?

No para estas elecciones. Pero las elecciones no son más que una parte muy pequeña de la democracia. En un país con cultura democrática hay participación constante diaria en la planeación, los programas de Gobierno, en empujar ideas, presionar para que se las implemente y sean exitosas. En una democracia saludable, las elecciones no son el centro del sistema.

Entonces para usted ambos son lo mismo para Estados Unidos...

No, no creo que sean exactamente lo mismo. La gente que rodea a Bush, por ejemplo, está decidida a desmantelar toda legislación progresista que logró este país a través de duras luchas en el siglo pasado. Quieren deshacerse del sistema de impuestos, quieren terminar con los beneficios a trabajadores y jubilados.

Quieren un Estado muy poderoso y quieren que el Estado sirva a los intereses de los ricos. En tanto, la gente de Kerry está menos comprometida con esa visión. Preservarían más elementos de la estructura social demócrata del país. Esas son algunas diferencias.

Y en cuanto a política exterior, ¿qué diferencias ve?

Internacionalmente, la gente de Bush es extremadamente peligrosa. Llevan adelante políticas que son un riesgo para todo el mundo. Están convencidos de los beneficios de utilizar la fuerza y la violencia. Prefieren políticas confrontacionales que pueden causar grandes desastres, ya lo han hecho en Iraq. Sus políticas han incrementado significativamente la amenaza del terrorismo en el mundo.

Estoy seguro de que Osama bin Laden, esté donde esté, debe estar ansioso por que Bush sea reelecto; es el mejor socio que puede tener en el poder; todo lo que hace aumenta el sentimiento antiamericano y lleva a más personas a sumarse a las filas terroristas o financiar sus actividades.

Además, ésta gente lleva adelante programas armamentistas muy peligrosos para todo el mundo.

[...]

¿Y qué piensa de las reformas migratorias de Kerry y Bush?

Creo que están sujetas a las mismas presiones, y son presiones conflictivas. Debemos recordar que cuando se instituyó el TLC también se puso en marcha la Operación Gatekeeper. Clinton presentó un programa para militarizar la frontera, que antes había sido una frontera más o menos abierta. Clinton entendía que el TLC traería un desastre económico en México y eso provocaría un enorme flujo de inmigrantes hacia el Norte; por eso decidió militarizar la frontera.

Pero por otra parte hay presiones dentro de Estados Unidos para traer mexicanos, de la industria agrícola, por ejemplo, que necesita mano de obra barata que pueda explotar. Los consumidores estadounidenses se beneficiaron de la destrucción de la agricultura mexicana de varias maneras; por una parte se benefició la industria agrícola local, que está altamente subvencionada por el Estado, y además es más fácil ahora conseguir mano de obra barata, lo que reduce el precio de los productos.

Pasando a otro tema, Iraq, ¿cree que los iraquíes están mejor ahora?

Están mejor que bajo el régimen de Saddam Hussein, pero esa no es la cuestión. Si las sanciones hubieran sido eliminadas muy probablemente los iraquíes hubieran destituido a Saddam ellos mismos y estarían administrando su propio país, y no lo tendrían gobernado por Estados Unidos, que es lo que está sucediendo.

Si la idea era deshacerse de Saddam Hussein, se podría haber dejado a los iraquíes libres de hacerlo ellos mismos, como hicieron los rumanos con Ceaucescu, como los indonesios se deshicieron de Suharto, o los filipinos de Marcos.

Hay que recordar que la gente que está hoy en el poder en Washington apoyó a una larga serie de asesinos, incluido Saddam Hussein. Y cada uno de ellos fue destituido desde dentro. Lo que evitó que Saddam cayera fueron las sanciones impuestas que devastaron a la población civil y la volvieron dependiente del Gobierno para su subsistencia.

¿Piensa que Saddam Hussein tendrá un juicio justo?

Por supuesto que no. Creo que un juicio justo para la mayoría de los iraquíes sería que Saddam sea juzgado junto también a los líderes estadounidenses y británicos. Eso sería justicia de verdad. Y no solamente Bush y Blair, también Clinton, que es responsable de la muerte de cientos de miles de iraquíes.

¿Naciones Unidas se ha vuelto irrelevante?

No más de lo que siempre lo ha sido. La ONU no es un actor independiente; siempre ha actuado de acuerdo a los límites que le permiten las potencias más fuertes. Así que la ONU sólo actuará mientras Estados Unidos y su cliente británico se lo permitan. Si la bloquean, no hay nada que la ONU pueda hacer. Y no solamente en el caso de Iraq; tomemos también el ejemplo de Israel y Palestina. La enorme mayoría del mundo está a favor de un acuerdo diplomático para resolver el conflicto entre israelíes y palestinos, y hay consenso de que debería haber dos Estados con fronteras reconocidas. Pero no avanza porque Estados Unidos no lo permite.

¿Cómo puede hacer Estados Unidos ahora para salir de Iraq?

No creo que quiera salir. Si no quisiera estar ahí no se habría metido en primer lugar. La razón principal de la guerra era establecer bases militares y tener un Estado subsidiario en el corazón energético del mundo. Nunca Iraq había sido considerado una amenaza terrorista.

Usted ha escrito que Iraq es sólo un primer paso en la expansión militar de Estados Unidos...

Sí, creo que si la guerra en Iraq hubiera sido exitosa Estados Unidos estaría pensando ahora en invadir los Andes, desde Venezuela hasta Bolivia, una zona clave para controlar el narcotráfico.

Iraq debería haber sido la ocupación militar más fácil en la historia, pero se las han arreglado para cometer tantos errores que no ha sido éxito. Ahora resulta que la resistencia a esta ocupación es más fuerte que la que había contra los nazis en la Francia ocupada.

Hace poco estuve con un funcionario de una agencia de asistencia humanitaria que estuvo trabajando todo este tiempo en Iraq y me dijo que nunca había visto una combinación de tanta arrogancia, incompetencia e ignorancia como en lo que está haciendo Estados Unidos allí. Por suerte, la arrogancia, incompetencia y la ignorancia no son características nacionales, sino características sólo de nuestros líderes, que resultan ser además unas personas muy violentas, agresivas y peligrosas. Por suerte no tuvieron éxito en Iraq, si no ya estarían pensando en seguir con los Andes, Siria, Irán y quién sabe dónde más. En Iraq no permitirán ahora una soberanía plena, es inconcebible.

Un Iraq verdaderamente independiente primero sacaría a las tropas estadounidenses de ahí, luego se armaría, buscaría el liderazgo en el mundo árabe y enfrentaría al verdadero enemigo, Israel.

CON MACHETE Y PLUMA EN RISTRE

CON MACHETE Y PLUMA EN RISTRE

Bárbara Vasallo Vasallo
2004-07-12


"Hermano querido: mi corazón Ud se lo sabe de memoria, como no tiene más que verse el suyo".

Estas palabras, fragmento de una carta que José Martí escribiera a Juan Gualberto Gómez, aparecen en la tumba donde yace el patriota en el Cementerio de Colón, en La Habana, y son elocuentes frases que dan fe de la amistad y respeto que sentía el Héroe Nacional de Cuba por su hermano negro, y el ansia de lucha por la independencia de la Isla que unía a ambos próceres.

Hijo de esclavos que nació libre, bien pronto presumió que su deber era luchar por la libertad de sus semejantes, sometidos a las barbaries de un gobierno colonial, y emplear su inteligencia en favor de la justicia e igualdad social.

Como periodista y con verbo ardiente fustigó siempre a los oportunistas que trataban de anexar a Cuba a los Estados Unidos en la seudorepública.

En abril del año 1898 escribió Juan Gualberto una carta a Don Tomás Estrada Palma, quien sería el primer presidente de aquella República mediatizada y le advirtió: "¡Por todos los santos del cielo! No cedan ustedes un palmo de terreno: no desmayen ni se dejen seducir por nadie la independencia completa, absoluta e inmediata: fuera de esa solución no acepten ninguna otra, pues si se sostienen en esa tesitura, nos la reconocerán, dado de que ni Europa entera pueda hacer por España más que cotos platónicos, ni la depauperada patria del Cid tiene energía para sostener otra campaña contra nosotros...

"No hagamos bancarrota a la hora del triunfo. Por nuestros muertos y por nuestros hijos, perseveremos..." Escrito está en la historia de Cuba cómo el imperialismo norteamericano, en ciernes en aquella época, logró su propósito de intervenir en la guerra hispano–cubana y obtuvo la capitulación de las huestes españolas.

Juan Gualberto se enfrentó al gobierno de Estrada Palma, fue delegado a la Asamblea Constituyente del año 1900 y desde ese puesto rechazó con dignidad el proyecto de apéndice a la Constitución de la naciente república, presentado al Congreso de los Estados Unidos por el senador Orville Platt.

El hijo de Yeyé y Fina, que nació en la Finca Vellocino de Oro, en Sabanilla del Encomendador, provincia de Matanzas, fue el abanderado con razonamientos profundos e irrebatibles en contra de la Enmienda Platt, que pretendía humillar con arrogancia la soberanía de la Patria.

Sobre ese proyecto escribió:
"Hoy parece Cuba un país vencido, al que el vencedor para evacuarlo, impone condiciones, que tiene que cumplir precisamente, pues de lo contrario, seguirá sometido a la ley del vencedor. Y esas condiciones, en el caso presente, son duras, onerosas, humillantes, limitación de la independencia y soberanía, poder de intervenciones territoriales".

Hasta sus últimas consecuencias Juan Gualberto luchó por la libertad entera de Cuba, por los sueños de su gran amigo Martí. A 150 años de distancia, aquel que el 24 de febrero de 1895 se alzó en armas contra el colonialismo español en La Ignacia, al sureste de la ciudad de Matanzas, y luego repudió con intransigencia la ocupación norteamericana, el anexionismo y el imperialismo, hoy anda el camino de los cubanos, con machete y
pluma en ristre, sus más preciadas armas de combate.

Encuentro Nacional de Grabado 2004. Exposición Cita con los Angeles

Encuentro Nacional de Grabado 2004. Exposición Cita con los Angeles

Discurso de Ricardo Alarcón de Quesada

Rebelión
Día 8 de julio 2004. Lugar: Memorial José Martí


La barbarie conmovió a todos. Imágenes atroces repetidas sin cesar desbordaron la ira y el pavor. Vi caer las Torres en tiempo real desde una capital africana donde el edificio más alto no tiene cuatro pisos, y para cuya gente la gran urbe y sus rascacielos es la engañosa figuración de un mundo inalcanzable.

Allá también encontré un dolor unánime, sin fisuras. Nunca antes hubo semejante expresión de solidaridad humana. El llanto y la rabia fluyeron incontenibles, lloraron y maldijeron en todas las lenguas millones de personas para las cuales Manhattan no era sino un sueño ajeno, soñado por otros. Desde aquel día la Ciudad ya no es más una ilusión inasible y abstracta. La angustia compartida, el amor multiplicado, provocó la gran revelación. Ahora también nos pertenece. Desde el martes terrible todos somos neoyorquinos.

Fue honda la pena entre los cubanos. Nos hirió profundamente el crimen brutal, sufrimos junto a las víctimas como si el ataque hubiera sido contra nosotros. Una amarga y prolongada historia que aún continúa ha obligado a tres generaciones en este país a resistir el terrorismo y a vivir bajo su constante amenaza. Muchas vidas, mucha destrucción, mucha tristeza han causado a nuestro pueblo acciones terroristas que han contado siempre, desde hace ya 45 años y hasta hoy, con una complicidad que debería provocar escándalo. Que algunos puedan gozar de total impunidad para sus fechorías contra Cuba es una afrenta a los que perecieron el 11 de septiembre de 2001. Insulta a su memoria que aún padezcan injusta y cruel prisión en Estados Unidos, cinco jóvenes cubanos acusados de oponerse a crímenes que desde allá se anuncian cada día.

Los cubanos sentimos aquella mañana una congoja especial porque hubiéramos querido ayudar más, mucho más de lo que la enemistad artificial y la hostilidad que se nos impone hacían posible. Es cierto que Cuba fue la primera en condenar, sin vacilar, la incalificable matanza y ofreció de inmediato sus aeropuertos a las aeronaves que en aquellas circunstancias no podían aterrizar en suelo norteamericano, actitud que, por cierto, nunca fue reconocida por Washington. Es cierto que los artistas cubanos que allá estaban, en una rara excepción a la sistemática prohibición de sus visitas, enseguida donaron su sangre para ayudar a los heridos.

Hubiéramos querido hacer mucho más.

Proclamamos entonces y creemos todavía en la posibilidad de unir a toda la Humanidad en un gran frente para erradicar el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, quienquiera sea el que lo promueva, en cualquier lugar, sea el que fuere su víctima

Sólo así, verdaderamente, se honrará a quienes fueron inmolados. No se les hace justicia multiplicando la violencia ciega, la muerte y el terror. Usarlos con torpe malicia para desatar guerras injustas e insensatas equivale a repetir el horror. Provocar de ese modo, deliberadamente, una brecha en la solidaridad universal y colocar a Estados Unidos contra otros pueblos es un desatino imperdonable.

Es urgente convocar a los ángeles. Que acudan presurosos para que el amor prevalezca sobre el espanto. A los ángeles hay que hablarles en su propio idioma, el de la creación. Ese es el propósito de esta exposición. Es la obra de 41 artistas cubanos que trabajaron directamente sobre litografías del artista gráfico norteamericano Gunars Prande a partir de las fotografías del también norteamericano Richard Falco tomadas en medio de la tragedia. Es un hermoso ejemplo de colaboración directa entre artistas de ambos países y entre la Escuela de Artes Visuales de Nueva York y el Taller Experimental de Gráfica de La Habana. El fruto de ese esfuerzo ciertamente hará historia. Ojalá no sea éste el último proyecto conjunto entre los creadores de ambos países como desgraciadamente sería si se mantienen las nuevas restricciones que prácticamente impiden los vínculos futuros. Nuestros artistas cada uno desde su propia visión, con interpretaciones absolutamente libres, levantan otra vez las Torres erigidas ahora en símbolos del abrazo fraterno y de la fuerza incontrastable del humanismo y la cultura. Es también un mensaje de paz y de sincera amistad hacia New York y el pueblo de Estados Unidos. Construidas con amor esas Torres nada ni nadie las podrá destruir.

MALA SORPRESA PARA DÍAZ-BALART

MALA SORPRESA PARA DÍAZ-BALART

Jean Guy Allard
2004-07-08



• "¡Descarao!" La palabra fuerte, el Congresista norteamericano de origen cubano Lincoln Díaz-Balart la recibió como una galleta. Bajó la cabeza y se apuró en refugiarse en su carro, al lado de su chófer, con la cobardía del capo alejado de sus matones. Subió rápido la ventanilla y el lujoso carro desapareció a toda velocidad.

Para entender bien a este personaje quien confiesa ser uno de los primeros responsables de las medidas anti-familia decretadas contra Cuba por la administración norteamericana, hay que saber algo de la historia de su padre, Rafael Díaz-Balart. Porque del palo este, Lincoln Díaz-Balart es sumamente digno de ser la astilla.

En los años que preceden el Triunfo de la Revolución cubana, Rafael Díaz-Balart es uno de los dirigentes más activos del aparato de represión del dictador Fulgencio Batista y Zaldivar, siendo, además de Congresista, el brazo derecho del Ministro de Gobernación Ramón Hermida. Esto después de un largo recorrido como principal animador de una organización más bien propagandística con el cual el tirano intentaba, sin éxito, acercarse a la juventud.

Sus privilegios dentro de la maquinaria dictatorial eran de hecho tan grandes que recibió la luz verde para alejarse de Cuba diez días antes del derrocamiento de la dictadura y de la victoria de las tropas revolucionarias.

El 20 de diciembre de 1958, Rafael Díaz-Balart salía corriendo a Europa, bajo el pretexto de un "viaje de negocios" y fue del Viejo Continente que observó el destronamiento y la huída de su Jefe.

Díaz-Balart esperará ahí quince días más antes de volar hacía el país donde sí sabe que tendrá una acogida merecida. El 15 de enero de 1959 es recibido en Nueva York donde esos mismos "socios" norteamericanos que lo atendían en La Habana le resolverán los trámites migratorios.

Ahí, en la Metrópoli de los Estados Unidos, en los días siguientes de este mismo mes de enero, cuando apenas la Revolución Cubana liderada por Fidel Castro se instala en el poder y toma sus primeras decisiones, Rafael Díaz-Balart, rodeado de una repugnante brocheta de esbirros en fuga, funda —con la bendición de sus amos norteamericanos— La Rosa Blanca (que también se designa bajo su nombre en inglés The White Rose— el primer grupo terrorista de la historia de la contrarrevolución.

El primer grupo de de todos los grupos mercenarios que se van a crear a partir de este momento. Ya este 15 de enero un grupo de congresistas norteamericanos ha pedido la intervención de Estados Unidos en Cuba además de la aplicación de sanciones económicas.

De corte fascista, la organización de Díaz-Balart reúne a unos individuos que poseen ciertas de las historias de represión policíaca más feas de la dictadura batistiana... Al huir de la Isla fueron, de inmediato, sin perderse un día, a sumarse a él, reconociéndole de hecho como su líder.

Dos nombres resumen bien con qué tipo de calaña se rodeó entonces el padre de Lincoln Díaz-Balart.

El primero es Pilar García, nada menos que el Jefe de la Policía Nacional de la dictadura de Fulgencio Batista. El título lo explica todo. El solo nombre de "Pilar" en la Isla, en aquellos años, ponía mucha gente a temblar, tantos eran sus crímenes y, más que todo, su crueldad sádica de esbirro sin vergüenza ninguna.

Pilar García participaba personalmente en la tortura de presos donde los verdugos de su tropa iban hasta arrancarles los dientes, aplicarles hurgones puestos al rojo en los genitales y sumergirles la cabeza en inodoros llenos de excrementos.

La dictadura de Batista, hay que recordárselo bien, hizo más de 20 000 muertos entre sus opositores, sin que la administración Eisenhower-Nixon que la respaldaba tuviese la idea de criticar sus excesos. Bien al contrario.

El segundo nombre asociado a Díaz-Balart padre y a su organización terrorista, es Merob Sosa. El "coronel" Merob Sosa, como lo designó entonces con orgullo Díaz-Balart, al presentarse ante una comisión del Congreso norteamericano, el 3 de mayo de 1960, donde se consagró a atacar con un vocabulario intachablemente macartista a la Revolución cubana.

Hasta hoy, para los campesinos de la Sierra Maestra, el nombre de Merob Sosa es sinónimo de matanzas de cientos de ellos. ¡Cientos! Masacrados por haber dado apoyo a la guerrilla.

Durante un largo período, La Rosa Blanca estuvo detrás de un sinnúmero de actos de terrorismo contra Cuba entre los cuales los espectaculares incendios de las tiendas La Época y El Encanto. Además de sembrar el terror, los agentes de Díaz-Balart fueron intensamente utilizados como informantes por los servicios de inteligencia norteamericana.

Rafael Díaz-Balart, ex-esbirro de la dictadura batistiana y jefe terrorista, sigue viviendo en la Florida como muchos otros ex responsables del aparato represivo batistiano. Tranquilo. Sin que nadie jamás le haya hecho una pregunta sobre su pasado repugnante.

DE TAL PALO... TAL EXTREMISTA

Así que cuando, en su campaña electoral de 1989, Lincoln Díaz-Balart, su hijo, incluye en su programa electoral la liberación del terrorista internacional Orlando Bosch, el político, apoyado por la terrorista Fundación Nacional Cubano-Americana, se ve consecuente con su herencia de infamia.

Y esa campaña para liberar a Bosch, el pediatra asesino, Lincoln Díaz-Balart la liderará al lado del abogado Raúl García Cantero... el nieto querido de Batista. Este Cantero que se educó en las mejores universidades de Estados Unidos con la fortuna robada del abuelo y se encuentra hoy, gracias al socio Lincoln y al hermanísimo Jeb Bush, juez de la Corte Suprema del Estado de la Florida.

La identificación del Congresista, hijo de terrorista, con el batistato y sus terroristas son tan numerosas como documentadas.

Sobra recordar que el 27 de agosto de 1994, el hijo del Fundador de La Rosa Blanca recomendaba abiertamente a la Casa Blanca permitir a los terroristas de Miami lanzar ataques contra Cuba desde el territorio de los Estados Unidos.

El 14 de mayo de 1995, se jactaba públicamente de la "inolvidable oportunidad" en la cual había conocido "de cerca" a Batista, el cual admiraba "mucho".

Lincoln Díaz-Balart siempre "se pegó" a la tropa más extremista de Miami, empezando por este grupo de asesinos que conformaba el comité- paramilitar de la Fundación Nacional Cubano-Americana, estos mismos individuos que forman parte hoy del Cuban Liberty Council, autor intelectual de las medidas anti-familia.

Una tropa encabezada por Horacio García, el "banquero" del terrorista internacional Luis Posada Carriles, el mafioso Luís Zúñiga Rey y Ninoska Pérez Castellón, esposa del hijo delincuente del famoso esbirro Roberto Martín Pérez, jefe de la temible Brigada Radiomotorizada.

El 12 de septiembre de 1998, cuando Héctor Pesquera, el Jefe del FBI de la Florida del Sur, puertorriqueño vende-patria, policía corrupto y colaborador asiduo de la mafia cubanoamericana, arresta a solicitud de la FNCA a un grupo de cubanos que han infiltrado los grupos terroristas anti-cubanos de Miami… ¿a quién anuncia en prioridad la noticia?

A Lincoln Díaz-Balart, a quien informa de los pormenores de la operación y del show mediático que se va a crear.

Al hijo del torturador, Pesquera se jacta que sus presos están encerrados en celdas de castigo, humillados y chantajeados. Los malos tratos seguirán durante diez y siete meses mientras se desarrolla su juicio trucado.
El 22 de noviembre del 2000, un grupo de manifestantes reclutados por los funcionarios del partido Republicano interrumpen a fuerza de ruido, gritos y de amenazas el recuento de los votos en Miami-Dade, acabando con las posibilidades de triunfar del Demócrata Al Gore.

A la operación de intimidación, participa febrilmente Lincoln Díaz-Balart quien ha ordenado a Miguel Saavedra, el jefe de Vigilia Mambisa que venga con su tropa de delincuentes a provocar el motín. Saavedra se consagra desde años a tales operaciones, a menudo en coordinación con el congresista republicano: en el caso de Elián, fue de los más ruidosos elementos que impidieron durante días la liberación del niño secuestrado.

FRENTE A LAS CÁMARAS, PROPONE UN MAGNICIDIO

El último 22 de marzo, hablando frente a las cámaras del canal 41, el Congresista republicano Lincoln Díaz-Balart, ex Fiscal de la Florida, se quita la máscara como pocas veces antes. Afirma en una entrevista con Oscar Haza que Estados Unidos debe asesinar al Presidente de Cuba, Fidel Castro.

Asegura textualmente que "en Cuba se impone el magnicidio de Castro" y, cuando Haza le pregunta si es normal que un miembro del Congreso propugnará abiertamente el asesinato de un jefe de Estado extranjero, el hijo de Rafael Díaz-Balart reafirmó: "Yo sí creo que debe hacerse".

Ningún representante del FBI se acercó luego al congresista para pedirle justificar esa propuesta terrorista.

Confiando en la impunidad que se confiere en Miami a los partidarios del terror, el heredero del Jefe de La Rosa Blanca ratificó su afirmación asesina en una entrevista concedida al programa "La Noche" de RCN con la periodista Adriana Vargas, el 13 de abril pasado.

Cuando se decretan las medidas anti-familia de Bush, muchos de los "duros" del Cuban Liberty Council, asustados por la reacción popular de rechazo, se abstuvieron de reconocer su responsabilidad en la decisión criminal de la Casa Blanca.

Pero Lincoln Díaz-Balart no tuvo vergüenza ninguna en defender las medidas más absurdas de la historia del enfrentamiento Cuba-USA. Absurdas y terroristas, pues es a todo un pueblo, a la gente humilde, dedicada a su familia, que, esta vez, el hijo de verdugo batistiano intenta hacer temblar.

SORPRESA EN EL AEROPUERTO

Hace unos días, cientos de personas que esperaban viajar a Cuba se quedaban varadas en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) cuando sus vuelos fueron cancelados por la OFAC, la Komandantur de la represión anti-cubana del Departamento de Estado.

‘‘¡Queremos viajar! ¡Queremos ir a Cuba!'' gritaban los pasajeros furiosos cuando, casualmente, Díaz-Balart llegó por un vuelo procedente de Washington.

En la Mesa Redonda de la televisión cubana, el periodista Reinaldo Taladrid relató la descripción que le hizo del insólito enfrentamiento un testigo presencial.

Reconociendo al político mafioso responsable en gran parte de esa aberrante situación, un viajero le gritó: "¡Te estás enriqueciendo a costilla nuestra!"

Alertados, otros siguieron al hijo de su papá terrorista para lanzarle unas cuantas exclamaciones más coloradas que se abstuvieron de reportar el Miami Herald y su versión en español.

"¡Lincoln HP!", "¡Basura!" Y un sonoro "¡Descarao!"

Sin la protección de Vigila Mambisa, desestabilizado, Díaz-Balart probó una tímida réplica: "¡Castristas!" cuando se acercó a unos centímetros un corpulento interlocutor quien le dijo un "¿Qué te pasa?" bien clarito.

Perdiendo su arrogancia de rufián, Díaz-Balart no tuvo otro remedio que desaparecerse rápidamente en su carro mientras seguían los insultos y que se acercaban otros viajeros furiosos.

Al subir su ventanilla, pudo oír una voz fuerte con un mensaje bien claro.

"¡Batistiano, tú y tu padre!" lanzó un hombre que, aparentemente, le tenía la genealogía bien fichada.

Por primera vez en su vida, Lincoln Díaz-Balart tuvo que enfrentar el furor espontáneo de sus víctimas. De las víctimas de este terrorismo que él y sus socios mafiosos han impuesto descaradamente desde ya décadas en la Florida del Sur. •

Los cubanos residentes en EEUU serán expulsados si revelan que no son perseguidos políticos

Los cubanos residentes en EEUU serán expulsados si revelan que no son perseguidos políticos

DPA/El Universal

La anciana, cargando un montón de paquetes en sus brazos, baja de un avión en el aeropuerto de La Habana y se deshace en elogios a la Revolución Cubana. "Mienten los que dicen que en Estados Unidos hay libertad. Pasé allí tres meses y en ninguna parte pude gritar: `¡Viva, Fidel Castro!`", dice.

Las declaraciones de esta mujer fueron transmitidas por la televisión cubana y reproducidas en Miami por el canal 23, filial de la cadena Univisión, sin ningún comentario.

En seguida, el mismo canal ilustró profusamente las manifestaciones de exiliados cubanos en Miami, que se oponen enérgicamente al endurecimiento del embargo contra la isla, decretado en mayo por el gobierno del presidente George W. Bush.

Pero es probable que esas manifestaciones languidezcan en las próximas semanas, tras una velada amenaza que insinúa que muchos de esos exiliados podrían perder su condición de tales, por haber mentido al decir que eran perseguidos políticos cuando solicitaron su residencia en Estados Unidos.

El representante republicano Lincoln Díaz Balart dijo: "Un asilado político debe respetar esa condición, para seguir siendo considerado como tal".

El mensaje parecía estar dirigido a los que protestan contra el presidente Bush y tiene la lógica de que un refugiado político no escapa de su país para luego exigir, seis meses después, que se le permita regresar como si nada hubiera pasado.

Decenas de miles de cubanos que llegaron a territorio de Estados Unidos en las últimas décadas lograron el asilo argumentando su condición de perseguidos políticos, beneficiándose así de la Ley de Ajuste Cubano.

Díaz Balart, un cubano-estadounidense de gran influencia en la Casa Blanca, subrayó que "miles de otros extranjeros inmigrantes envidian esa ley", que les permite a los cubanos quedarse en Estados Unidos y lograr la residencia en un año.

Entre los mismos exiliados es un secreto a voces que si las autoridades estadounidenses revisaran los expedientes de miles de cubanos que quieren regresar a Cuba a visitar a sus familiares, se encontrarían con que casi todos se declararon perseguidos políticos. Pero como después fueron y regresaron de Cuba sin mayores problemas, se podría "demostrar" que mintieron, lo que los volvería vulnerables a la deportación.

Ahí parece inscribirse la velada amenaza lanzada por Díaz Balart, repetida en programas de opinión por exiliados de la extrema derecha o la línea "dura" anticastrista. Quizás por esto es que en los últimos días menguaron las protestas contra las medidas que Bush puso en vigencia el 30 de junio.

Entre ellas figuran la disminución del dinero que se puede gastar en Cuba, límites en los equipajes a llevar, prohibición de llevar a Estados Unidos bienes comprados en Cuba o de enviar ropa y artículos de tocador y, sobre todo, viajar sólo cada tres años para visitar a familiares directos.

El objetivo, según el gobierno de Estados Unidos, es disminuir el caudal de divisas que recibe La Habana, con el objeto de acelerar cambios políticos en la isla.

No se alteró la autorización del envío de hasta mil 200 dólares por familia anuales, concepto por el que Cuba recibiría hasta mil millones de dólares.

Ahora, falta ver si tras lo dicho por Díaz Balart, vuelven a producirse en Miami las ruidosas manifestaciones contra el endurecimiento del embargo a Cuba.

De lo que sí se puede estar seguro, es de que a nadie, a menos que sea un suicida, se le ocurriría gritar ¡viva, Fidel Castro!, y mucho menos en La Pequeña Habana.

Bush pierde apoyo de la comunidad cubana de Miami

Bush pierde apoyo de la comunidad cubana de Miami

Jim Cason
La Jornada


El número de cubanoestadunidenses en Miami que apoya al presidente George W. Bush ha disminuido de manera significativa después de la decisión de la Casa Blanca de imponer restricciones sobre los viajes y los envíos de dinero a Cuba, según una nueva encuesta difundida hoy en Miami.
Un día después de que la Cámara de Representantes votó en contra de algunas de las nuevas restricciones a la isla, la encuesta del Instituto de William C. Velásquez reveló que las medidas han perjudicado a Bush en Miami.

En el año 2000, 82 por ciento de los votantes de origen cubano sufragó en favor de Bush. Ahora, 66 por ciento dijo apoyar al presidente, de acuerdo con la encuesta de esa organización no partidista. Los temas más importantes para la comunidad cubanoestadunidense en Miami, según ese sondeo, son el trabajo, la economía, la educación y la inmigración.

"Las nueva restricciones del presidente Bush han dividido a nuestra comunidad", explicó Alvaro Fernández, presidente de la Comisión Cubano Americana por los Derechos Familiares. "Una escasa mayoría respalda las nuevas medidas y una minoría importante está en contra", añadió.

La encuesta indica que numerosos cubanoestadunidenses que tienen más de 50 años apoyan las nuevas medidas para limitar contactos con Cuba, pero la gente joven está en contra de las restricciones, sobre todo la que limita el número de viajes a la isla.

No obstante, existen contradicciones importantes. De acuerdo con la encuesta, 59 por ciento de los cubanoestadunidenses piensa que la política de Bush contra la isla no funciona bien, pero la mayoría apoya al presidente.

El problema para el mandatario es que necesita una abrumadora participación electoral de los cubanoestadunidenses para ganar la próxima elección nacional en Florida.

En los comicios de 2000, de acuerdo con los resultados aún en disputa en ese estado, Bush ganó a su contrincante demócrata, el entonces vicepresidente Al Gore, por sólo 537 votos, con lo que venció en la elección nacional.

Lo anterior ocurrió con 82 por ciento del voto cubanoestadunidense. Si se le escapan a Bush algunos cientos de sufragios, podría perder Florida el próximo noviembre.

La Cámara de Representantes rechazó ayer algunas de las restricciones. Falta una votación similar en el Senado, y si éste confirma esa decisión, el presidente puede estar en situación difícil meses antes de las elecciones.

Solicitan Premio Nobel de la Paz para los Cinco

Solicitan Premio Nobel de la Paz para los Cinco

Deisy Francis Mexidor
Juventud Rebelde


Afirma el prestigioso politólogo norteamericano James Petras en declaraciones exclusivas para JR, que la idea ha tomado fuerza en Alemania

El prestigioso politólogo norteamericano James Petras ha solicitado al movimiento de solidaridad internacional que se pronuncie porque los cinco Héroes cubanos que sufren injusta prisión en cárceles estadounidenses, sean nominados al Premio Nobel de la Paz.

La idea de Petras, según afirmó en declaraciones exclusivas a JR, ha encontrado eco en Alemania, y se fundamenta en la necesidad de “llamar la atención por la causa noble que está detrás de la actividad realizada por los Cinco, en particular la lucha contra el terrorismo”.

Günter Belchaus, del Comité ¡Basta ya!, ha enviado cartas a los premios Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, de Guatemala; Adolfo Pérez Esquivel, de Argentina; Gabriel García Márquez, de Colombia, y Nadine Gordimer, de Sudáfrica, en las que explica la iniciativa de Petras, con el objetivo de que estos se dirijan al comité que deberá decidir el otorgamiento del reconocido lauro, pues “sus voces pueden ser escuchadas”, precisó.

En un artículo publicado en mayo de este año, James Petras afirma que tal merecimiento es válido porque “los Cinco cubanos arriesgaron su libertad por los principios de la Carta de Naciones Unidas —el derecho de los países a la autodeterminación, el derecho de un pueblo a decidir su propia forma de gobierno, y el derecho universal a defenderse de los agresores exteriores cuyo propósito es imponer su gobierno por la fuerza y el terror”.

Más adelante puntualizó “al detener y procesar a estos patriotas anti-terroristas iberoamericanos bajo las circunstancias más perjudiciales y al sentenciar a estos hombres heroicos, todos ellos padres y maridos, a sentencias de cadena perpetua en aislamiento, Washington ha demostrado una vez más que en el hampa del terror, no tiene restricciones, ni vergüenza, ni temor —excepto cuando sus propias creaciones se tornan contra ellos— y nosotros, los ciudadanos de EE.UU., sufrimos las feas consecuencias”.

También el destacado intelectual norteamericano adelantó a JR que “estamos editando un libro sobre la causa de los Cinco con un autor en Francia”.

En ese sentido manifestó que el texto “debe salir este verano e incluye 15 ensayos de diversas personalidades del mundo”, como parte de las acciones que se realizan por “mover la conciencia del público sobre la situación de los cinco patriotas cubanos”.

Nombres como el del propio James Petras, Ignacio Ramonet, Nadine Gordimer, Howard Zinn, Noam Chomsky, William Blum, Michael Parenti, Salim Lamrani (coeditor del libro), Leonard Weinglass, José Pertierra, Wayne S. Smith, José Saramago y Gianni Mina firman los artículos que se pondrán a disposición de los lectores próximamente, en especial de los de Estados Unidos.

Diseñadores norteamericanos impedidos por su gobierno de viajar a Cuba

Cubadebate
2004-07-08


La Habana, 7 jul, (AIN) El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos negó el permiso para que una delegación de ese país asistiera al VIII Encuentro de Diseño La Habana 2004, inaugurado hoy en esta ciudad.



Kristina Goodrich, presidenta de la Sociedad de Diseñadores Industriales de América (IDSA), envió un mensaje a los participantes de una decena de naciones presentes en la cita, en el que lamenta profundamente no poder intercambiar con ellos.



La negativa de la administración Bush, que forma parte del endurecimiento del bloqueo norteamericano contra Cuba, no impide la comunicación entre los gremios del diseño, expresó Goodrich, quien solicitó a los organizadores del encuentro el envío de información sobre este para publicarla en páginas Web.



Especialistas de Holanda, incluidos estudiantes de varios institutos y academias, también dirigieron una misiva a la reunión, en la que manifiestan inconformidad porque su Gobierno decidió no otorgarles permiso para viajar a la capital cubana.



En el encuentro, el Arquitecto José Cuandias Cobreros, presidente de la Oficina Nacional de Diseño Industrial, explicó que la especialidad tiene en Cuba una proyección social y humana, con la misión de abrirse paso entre las dificultades generadas por el bloqueo imperialista a la Isla.



El profesor Paolo Bergomi, presidente de la Asociación Latinoamericana del Diseño, dijo que los profesionales del giro están llamados a ofrecer con valentía respuestas y propuestas humanas y tecnológicas a todos los sectores en sus naciones, excluidos o no de las políticas de desarrollo.